
Hay personas que sufren de una especial falta de intuición ante los sentimientos de los demás.
Pueden, por ejemplo, hablar animadamente durante mucho tiempo, sin darse cuenta de que están resultando pesados, o si tienen prisa hacen ademán de querer concluir la conversación dando a entender casi directamente que el tema no le interesa en absoluto.
Quizás intentan dirigir palabras que les parecen amigables y creen hacer "cordiales " críticas constructivas –a su polola (o), a un amigo, etc –, y no se dan cuenta de que sólo pueden estar logrando herir a su interlocutor.
No suele ser por mala voluntad. Lo más habitual es que les falte sensibilidad ante los sentimientos ajenos.
Como ha señalado Daniel Goleman, las personas no expresamos verbalmente la mayoría de nuestros sentimientos, sino que emitimos continuos mensajes emocionales no verbales, mediante gestos, expresiones de la cara o de las manos, el tono de voz, la postura corporal, o incluso los silencios, tantas veces tan elocuentes. Cada persona es un continuo emisor de mensajes afectivos del más diverso género (de aprecio, desagrado, cordialidad, hostilidad, etc.) y, al tiempo, cada persona es también un continuo receptor de los mensajes que irradian los demás.
- Si no hay autoexigencia, la pereza y el egoísmo ahogan fácilmente cualquier proceso de maduración emocional.
- La falta de capacidad para reconocer los sentimientos de los demás conduce a la ineptitud y la torpeza en las relaciones humanas. Por eso, tantas veces, hasta las personas intelectualmente más brillantes pueden llegar a fracasar estrepitosamente en su relación con los demás, y resultar arrogantes, insensibles, o incluso odiosas.
"Lo que debe buscarse no es el falseamiento de los sentimientos, sino el automodelado del propio estilo emocional"
Si una persona advierte, por ejemplo, que está siendo dominada por sentimientos de envidia, o de egoísmo, o de resentimiento, lo que debe hacer es procurar contener esos sentimientos negativos, al tiempo que procura estimular los sentimientos positivos correspondientes. De esa manera, con el tiempo logrará que éstos acaben imponiéndose sobre aquéllos, y así irá transformando positivamente su propia vida emocional.
— Ante todo esto, caer en la cuenta de que hemos cometido esos errores es ya un avance.
Hay tantas personas que se dicen a sí mismo y a los demás:
"Yo soy así y punto!", "no voy a cambiar" y ante eso...
Yo... soy partidario de un sano, cordial y prudente inconformismo, pues quienes son demasiado conformistas con lo que ya son, les cuesta mucho sentirse felices y plenos.
------
Espero que les haya gustado esta reflexión y si tienen algo que comentar, bienvenido sea.-
Si una persona advierte, por ejemplo, que está siendo dominada por sentimientos de envidia, o de egoísmo, o de resentimiento, lo que debe hacer es procurar contener esos sentimientos negativos, al tiempo que procura estimular los sentimientos positivos correspondientes. De esa manera, con el tiempo logrará que éstos acaben imponiéndose sobre aquéllos, y así irá transformando positivamente su propia vida emocional.
— Ante todo esto, caer en la cuenta de que hemos cometido esos errores es ya un avance.
Hay tantas personas que se dicen a sí mismo y a los demás:
"Yo soy así y punto!", "no voy a cambiar" y ante eso...
Yo... soy partidario de un sano, cordial y prudente inconformismo, pues quienes son demasiado conformistas con lo que ya son, les cuesta mucho sentirse felices y plenos.
------
Espero que les haya gustado esta reflexión y si tienen algo que comentar, bienvenido sea.-




